Las empresas deben analizar muy bien desde el tipo de renting, hasta la tipología de equipo que más se adapta a ellos

Según datos recientes de la AER, en los últimos seis años se sumaron al renting 193.223 clientes, de los que el 96,32% fueron pequeñas empresas (35,09%) y autónomos y particulares (61,23%). La razón del éxito de este modelo de negocio radica en que cada vez la propiedad de un coche se valora menos y que la incertidumbre socioeconómica es motivo de preocupación a la hora de hacer una inversión tan importante como la de comprar un equipo nuevo, sobre todo en un momento con tanto cambio normativo en materia de sostenibilidad.

Es por ello que hemos recopilado una serie de factores que las empresas deben tener en cuenta a la hora de decantarse por el renting: desde los diferentes tipos que hay, hasta el modelo del equipo a escoger, límites en el kilometraje y el acceso a zonas restringidas, e incluso ayudas fiscales.

  • Renting fijo o renting flexible: En el mercado existen diversos tipos de contratos de renting entre los que elegir, y sin duda será la primera elección que tiene que hacer una empresa a la hora de acceder a un equipo de renting, en función de lo que mejor se adapte a sus necesidades. El renting fijo implica que el plazo de alquiler cuenta con un compromiso en la duración del contrato donde,, por lo tanto, la compañía debe cumplir con el tiempo pactado para no incurrir en penalizaciones económicas por cancelación anticipada. Sin embargo, hay que tener en cuenta que dentro de la organización, es posible que se produzcan cambios en las necesidades de movilidad, que requieran cambios de los equipos de empresa. En ese caso, contar con un renting flexible permite solicitar, cambiar o devolver los equipos en cualquier momento sin ningún tipo de penalización, por lo que la capacidad de adaptación a la actividad de la empresa o a imprevistos es mucho mayor.
  • Fiscalidad y ayudas: Para las empresas, las desgravaciones fiscales que pueden obtenerse en las declaraciones anuales son un aspecto a tener muy en cuenta. Escogiendo la modalidad de renting flexible para sus equipos de trabajo, las pymes no tienen que hacer frente ni al impuesto de matriculación ni de circulación, teniendo que pagar únicamente el IVA de la cuota mensual. En este caso, la pyme podría deducirse hasta el 100% del IVA y el IRPF si el equipo se destina de forma exclusiva a la actividad laboral correspondiente. De esta forma las empresas pueden incluir el importe derivado de las cuotas mensuales en sus declaraciones.

Las compañías de renting debemos ser conscientes de todas las necesidades que tienen las empresas a la hora de escoger equipo, así como los constantes cambios que viven.

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